Tomado de la sección Calle por Calle escrita por Luis Alirio Calle para el programa radial La ventana de Antioquia emitido por la cadena básica de Caracol (7.50AM) de 14:00 a 16:00.

En Medellín respiramos hace ya buen tiempo otro aire que le permite a uno salir a la calle sin miedo a haber cometido el error de salir, ya no tenemos temor de anochecer ni pereza de amanecer, pero todavía hay en la ciudad una especie de lista negra de barrios condenados por el prejuicio, por la noticia a medias, por el señalamiento y hasta por el desprecio.
El sueño de muchas comunidades populares en todo este país, no solo en Medellín, es, en su propio lenguaje, el de cambiarle la chapa al barrio; mucha gente sufre y se resiente porque el resto de la ciudad todavía habla con miedo sobre sus barrios, lideres de muchos sectores intentan hoy, ante los oídos sordos del miedo, decirle al resto del mundo que sus calles están tranquilas, que en ellas vive gente buena, que en sus aceras la solidaridad sucede aunque nadie lo sepa, que en el barrio lo mas real es la necesidad de un empleo y lo mas vivo es el sistema comunitario de vida. A causa de la chapa, es decir, la imagen, la cara, la fama, el prejuicio. muchos jóvenes se ven obligados, por ejemplo a la hora de presentar una hoja de vida, a mentir, a dar direcciones donde no viven, a negar su barrio. Los habitantes de estos barrios no han mentido cuando sus calles han sido escenario del horror, pero piden casi con angustia que por ello no sean declarados enemigos del resto de la ciudad, ellos también son ciudad y como las ramas al árbol, necesitan la acogida, el abrazo de la ciudad.
Soy Luis Alirio Calle en La ventana de Antioquia, la frase de hoy, del físico alemán Albert Einstein: “Triste época la nuestra, es mas fácil desintegrar un átomo que superar un prejuicio”.